Las lluvias del 2025 provocaron afectaciones profundas en varias regiones del país. A pesar de que el fenómeno ocurrió el año pasado, los daños siguen presentes en comunidades que aún no logran recuperar la normalidad. Viviendas dañadas, carreteras inestables y problemas de agua forman parte del saldo que dejaron las precipitaciones intensas.
De acuerdo con estimaciones oficiales, la reconstrucción en los estados afectados representará una inversión cercana a los 13 mil millones de pesos. Los trabajos se concentran principalmente en zonas donde hubo deslaves, inundaciones y colapsos de infraestructura básica. En muchos casos, las reparaciones requieren más que soluciones temporales.

El gobierno de México sostiene que las obras en marcha permitirán que las localidades queden en mejores condiciones que antes. Sin embargo, el proceso avanza de forma desigual. Mientras algunas zonas ya muestran avances visibles, otras siguen a la espera de intervenciones clave.
Estados Con Mayores Afectaciones Por Lluvias Del 2025
Los daños por las lluvias del 2025 se concentraron en al menos cinco entidades: Puebla, Hidalgo, Querétaro, Veracruz y San Luis Potosí. En estos estados se registraron deslaves, desbordamientos de ríos y daños estructurales en caminos y zonas habitacionales.
Puebla es uno de los casos más representativos. Las lluvias asociadas a la tormenta tropical Raymond afectaron regiones como Huauchinango, donde se realizaron labores de limpieza y búsqueda tras los deslaves. Solo en esta entidad, la reconstrucción requerirá alrededor de 2 mil 500 millones de pesos.
Además de Puebla, Veracruz e Hidalgo figuran entre los estados con mayor número de comunidades impactadas. En estas zonas, las lluvias no solo dañaron infraestructura, sino que alteraron la movilidad y el acceso a servicios básicos, lo que obligó a implementar soluciones emergentes.
Viviendas Dañadas Y Planes De Reubicación
Uno de los principales retos tras las lluvias del 2025 es la atención a las viviendas afectadas. Los diagnósticos oficiales indican que cerca de 20 mil casas en 92 localidades presentan daños mayores. En muchos casos, las estructuras quedaron comprometidas y ya no son seguras para habitar.
De ese total, más de dos mil viviendas fueron clasificadas como de reubicación obligatoria. Esto implica que las familias deberán abandonar sus hogares y trasladarse a nuevas zonas. El plan contempla realizar censos casa por casa y ofrecer una vivienda nueva a cada familia que acepte el cambio.
Sin embargo, el proceso no es sencillo. La reubicación implica romper vínculos comunitarios y modificar rutinas de trabajo y estudio. En estados con fuerte arraigo territorial, esta medida suele generar incertidumbre y resistencia, lo que puede retrasar la reconstrucción tras lluvias.
Mientras tanto, muchas familias continúan en condiciones temporales. Algunas se alojan con familiares, otras permanecen en viviendas parcialmente dañadas. La solución definitiva aún depende del avance de los censos y de la coordinación con autoridades estatales y municipales.
Carreteras Y Puentes En Proceso De Reparación
La infraestructura carretera es otro de los frentes más afectados por las lluvias del 2025. En la red federal se realizan trabajos de estabilización en al menos tres kilómetros, donde se construyen obras de drenaje, muros de contención y labores de bacheo para reducir riesgos futuros.
En la red estatal, el panorama es más amplio. Se intervienen aproximadamente 612 kilómetros de caminos, además de 22 puentes dañados por las precipitaciones. Estas vías son esenciales para comunidades rurales que dependen de ellas para acceder a servicios de salud, educación y comercio.
También se prevé la definición de siete caminos artesanales, con una longitud cercana a los 10 kilómetros. Estas obras buscan mejorar la conectividad en zonas de difícil acceso, donde las lluvias dejaron caminos prácticamente inutilizables.
A la par, se destinarán recursos al programa conocido como “megabachetón”, enfocado en atender el deterioro acumulado de las vialidades. Aunque estas acciones alivian problemas inmediatos, expertos advierten que se requieren planes de mantenimiento constantes.

Obras Hidráulicas Y Prevención Futura
Más allá de viviendas y carreteras, las lluvias del 2025 evidenciaron fallas en el manejo del agua. En al menos 19 municipios se contemplan obras para reforzar las redes de agua potable y mejorar su funcionamiento incluso durante temporadas de lluvia intensa.
Las acciones incluyen rectificación y desazolve de cauces de ríos, así como obras contra inundaciones y diques de contención. Estas intervenciones buscan reducir riesgos en el corto plazo, pero también prevenir daños similares en el futuro.
La inversión destinada a este rubro supera los 500 millones de pesos. No obstante, especialistas señalan que la prevención no debe limitarse a obras físicas. El ordenamiento territorial y la limpieza constante de cauces serán claves para evitar que las lluvias vuelvan a generar emergencias de gran escala.
La reconstrucción tras las lluvias del 2025 sigue en marcha. Aunque hay avances, el proceso aún enfrenta retos técnicos y sociales. El resultado final dependerá de que las obras realmente mejoren las condiciones de vida en los estados afectados.
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