Foto revela parches en el Puente Nuevo evidenciando fallas en la obra insignia de la Línea 4. La estructura atirantada registra tubos deformados en el Puente a pesar de que costo casi 500 millones de pesos.
Parches en el Puente Nuevo revelan errores de ensamble
La nueva estructura peatonal sobre el río Santa Catarina presenta parches en el Puente Nuevo antes de ser inaugurada. Los trabajos actuales buscan ocultar que el tubo no ensambló correctamente durante el proceso de montaje.
Las modificaciones alteraron la forma original de los perfiles metálicos en el extremo norte del río. La falta de alineación entre los tramos obligó a realizar ajustes mecánicos de última hora sobre el acero.
Este viaducto de arco atirantado costó cerca de 450 millones de pesos pagados con recursos públicos. La presencia de abolladuras y dobleces evidencia una ejecución deficiente por parte de los contratistas asignados.

Daños en obra tiene parches en el Puente Nuevo para intentar “arreglar“ la asimetría
Al comparar los dos brazos metálicos de la estructura salta a la vista una falta de simetría evidente. Los ingenieros consultados destacan que dos elementos idénticos no deberían presentar diferencias en su diseño final.
El brazo poniente muestra una curvatura irregular cerca de las conexiones principales que sostienen todo el peso. Esas deformaciones pueden generar cargas desiguales sobre la red de perfiles tubulares redondos con el paso del tiempo.
El desgaste prematuro en las uniones compromete la durabilidad del proyecto peatonal que conectará con Morones Prieto. Un especialista independiente debe dictaminar el daño para descartar un debilitamiento estructural en la zona.
Tubos deformados en el Puente alertan a especialistas
La inspección con drones confirmó que varios tubos deformados en el Puente tienen marcas de golpes e impactos. Las piezas metálicas muestran un sobrecalentamiento excesivo por cordones de soldadura colocados sin el control técnico adecuado.
El uso de parches oxidados en una obra de primer nivel genera indignación entre los especialistas del sector.
Ninguna construcción pública nueva debería entregarse con parches ni materiales deformados por malas prácticas de montaje.
Los elementos de acero más cercanos a las uniones representan el mayor punto de riesgo para la megaestructura. Aplicar parches superficiales en zonas de alta tensión representa una solución extraña e incompleta para un proyecto millonario.

Reparaciones apresuradas afectan la estructura pública
El gobierno del estado erogó 900 millones de pesos por dos puentes peatonales destinados a la Línea 4. El segundo proyecto ubicado cerca de la avenida Morones Prieto enfrenta una suspensión municipal por tapar un ducto pluvial.
Las fallas en ambas obras demuestran la falta de planeación y supervisión en la infraestructura de la entidad. Las constructoras contratadas entregan trabajos con acabados deficientes mientras las autoridades guardan silencio sobre las anomalías.
El apresuramiento por terminar los trabajos lleva a realizar parches en el Puente Nuevo sin considerar las consecuencias. La calidad del trabajo no corresponde a los montos millonarios adjudicados a las empresas encargadas.
Array










