El estado de Nuevo León enfrenta serios problemas bajo el mandato de Samuel García debido a que las vías registran cuotas caras y accidentes fatales. Los usuarios reclaman por las carreteras peligrosas de Nuevo León y los accidentes recientes. Asimismo, las familias de las víctimas en carreteras exigen soluciones definitivas. Por ello, la entidad concentra las autopistas más inseguras en México pese a los costos altos en autopistas.

El informe de la SICT revela la gravedad de los siniestros viales
Los datos oficiales confirman que el dinero de los peajes no garantiza la protección de los ciudadanos. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes emitió un reporte detallado sobre la siniestralidad terrestre en la región norte. El documento expone que la entidad ingresó al listado de las zonas con mayor peligro vial del país. En total, el territorio estatal registró la alarmante cifra de 519 colisiones en un solo año de medición.
La falta de mantenimiento preventivo y la ausencia de patrullajes incrementan los riesgos en cada jornada. El Anillo Periférico destaca de forma negativa en el análisis federal por su alta letalidad. Esta ruta de cuota sumó 28 percances viales de gravedad durante el último periodo evaluado. Las autoridades federales ubicaron a este trayecto en el cuarto lugar nacional en cifras de fallecimientos por siniestros.
Los transportistas y los automovilistas particulares enfrentan condiciones deplorables en estas vías de comunicación comercial. El Libramiento Noroeste también muestra números rojos con un acumulado de 36 accidentes graves en sus tramos. La saturación de unidades pesadas y la falta de infraestructura de emergencia complican el panorama diario. Por lo tanto, los ciudadanos viajan con temor constante de sufrir un percance mortal en sus trayectos cotidianos.
Las rutas estatales concentran el mayor número de víctimas mortales
El análisis de las fatalidades expone cuáles son los puntos más críticos para los conductores norteños. El Anillo Periférico registró siete víctimas fatales en el lapso analizado por la dependencia pública. Esta cifra empata con los números registrados en los tramos locales de la Carretera Nacional. Este escenario causa indignación porque el Periférico de cuota mantiene un flujo de vehículos verdaderamente bajo.
Según El Norte, las carreteras libres también muestran un abandono institucional severo por parte de los tres niveles de gobierno. La ruta libre hacia Nuevo Laredo ocupó la primera posición nacional en pérdidas humanas con 21 fallecidos. De igual manera, el camino que conduce a Matehuala sumó 14 defunciones debido a colisiones e impactos por alcance. Las familias de los afectados señalan que la falta de señalización adecuada influye en estas tragedias.
En el rubro de los ciudadanos heridos, el panorama estatal mantiene una tendencia bastante preocupante. El Libramiento Noroeste obtuvo el sexto puesto en la República Mexicana al documentar 14 personas lesionadas. El Periférico de cuota se posicionó en el séptimo lugar del país con diez conductores que requirieron hospitalización. Las estadísticas oficiales demuestran que transitar por la entidad implica un peligro latente para cualquier familia.

Los usuarios pagan altas tarifas por una infraestructura deficiente
Los automovilistas desembolsan cantidades excesivas por utilizar vías rápidas que no ofrecen ninguna ventaja real. La administración de la Red Estatal de Autopistas maneja los precios más altos de toda la República Mexicana. El Anillo Periférico cobra tarifas hasta un 400 por ciento superiores en comparación con trayectos de similar longitud. Este cobro excesivo provoca que los operadores de carga pesada rechacen la ruta de forma constante.
La Autopista al Aeropuerto y la vía Monterrey-Cadereyta completan el esquema de recaudación de la administración local. La ruta hacia la terminal aérea cuesta 5.72 pesos por kilómetro, una tarifa sumamente restrictiva para los usuarios. Asimismo, el trayecto a Cadereyta castiga la economía con un cobro de 5.64 pesos por cada kilómetro avanzado. Los conductores consideran que estos precios son un abuso directo contra el patrimonio de los trabajadores.
La compañía privada CAMS opera la carretera Monterrey-Saltillo e impone tarifas que alcanzan los 5.86 pesos por kilómetro. Las vías federales administradas por Capufe hacia Reynosa y Nuevo Laredo también muestran costos bastante elevados. A pesar de esto, los peajes federales no alcanzan los niveles críticos fijados por el gobierno de la entidad. Los ciudadanos carecen de opciones económicas y seguras para salir de la zona metropolitana de Monterrey.
La población critica la disparidad entre los precios y la seguridad
Los habitantes reprueban abiertamente que el estado recaude millones de pesos mientras descuida la integridad de la gente. El discurso oficial de modernización contrasta fuertemente con las cifras de muertes y heridos en los pavimentos locales. Las autopistas de gran complejidad técnica en el centro del país cobran menos dinero que las planicies del norte. Por ejemplo, la ruta Durango-Mazatlán ofrece tarifas más bajas a pesar de sus impresionantes túneles y puentes elevados.
Los ciudadanos exigen una auditoría profunda a las finanzas de la Red Estatal de Autopistas de forma inmediata. Las fallas operativas en los desvíos por los trabajos de la Línea 6 del Metro empeoran la circulación diaria. El gobierno naranja recibe duros cuestionamientos por priorizar la recaudación fiscal por encima de la planeación vial de largo plazo. Definitivamente, la falta de resultados tangibles convierte a las carreteras locales en las más caras e inseguras de México.
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