La pelea de choferes registrada entre un operador de la Ruta 41 y un conductor de una unidad de la RTP volvió a colocar al transporte público de la Ciudad de México en el centro de la conversación pública. El incidente, ocurrido en una vialidad de alta afluencia al sur de la capital, fue captado en video y rápidamente generó indignación en redes sociales.

A partir de la difusión de las imágenes, la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México anunció el inicio de una investigación formal y adelantó que podría retirarse la concesión del camión involucrado. La reacción oficial llegó luego de que usuarios señalaran el riesgo que representó la riña, especialmente porque había pasajeros, incluidos menores de edad, a bordo.
El caso no solo evidenció una conducta violenta entre operadores, sino que también reavivó críticas sobre el estado del transporte concesionado y la falta de controles efectivos en ciertas rutas.
Cómo Ocurrió La Pelea De Choferes
Los hechos ocurrieron la noche del 31 de diciembre, bajo el puente de Eje 10 Sur y avenida Revolución, en la Alcaldía Álvaro Obregón. De acuerdo con los reportes, un camión de la Ruta 41 y una unidad de la Red de Transporte de Pasajeros tuvieron un contacto que provocó que ambas unidades se detuvieran en plena vialidad.
Lo que siguió fue un intercambio verbal que escaló rápidamente. En el video se observa cómo varios hombres descienden del camión concesionado y se dirigen de manera agresiva hacia el operador del RTP. Testigos señalaron que hubo amenazas directas y, en cuestión de segundos, uno de los agresores rompió un vidrio del parabrisas.
Durante el altercado, una voz alerta que había niños a bordo de la unidad, lo que aumentó la preocupación de quienes presenciaron la escena. A pesar de ello, la agresión continuó, sin que se observara una intervención inmediata para proteger a los pasajeros.
El Lugar Y El Riesgo Para Los Pasajeros
La pelea de choferes se registró sobre la avenida San Jerónimo–Eje 10 Sur, a la altura de Pedro Henríquez Ureña, una zona cercana a Ciudad Universitaria y al edificio de la Comisión Nacional del Agua. Se trata de un punto con constante circulación de vehículos, peatones y transporte público.
Por esta razón, el incidente generó alarma no solo por la violencia, sino por el riesgo que representó para quienes viajaban en las unidades y para las personas que transitaban por la zona. Usuarios en redes sociales coincidieron en que la riña pudo haber terminado en una tragedia mayor.
Además, varios comentarios señalaron que este tipo de conductas no son aisladas y que existen antecedentes de conflictos similares en la misma ruta, lo que reforzó la exigencia de medidas más estrictas.
La Postura De SEMOVI Y Las Medidas Anunciadas
Tras la denuncia pública, la Secretaría de Movilidad informó que se inició el proceso de investigación correspondiente y que se analiza la revocación de la concesión del camión involucrado en la agresión. La dependencia también anunció la implementación de operativos permanentes para vigilar el cumplimiento de las normas en rutas concesionadas.
La autoridad capitalina subrayó que la seguridad de los pasajeros es prioritaria, sobre todo cuando hay menores de edad involucrados. En ese sentido, se indicó que no se tolerarán conductas violentas que pongan en riesgo a la ciudadanía.
Aunque el anuncio fue bien recibido por algunos usuarios, otros expresaron dudas sobre la efectividad de las medidas, al considerar que en el pasado ha habido casos similares sin consecuencias visibles a largo plazo.
Un Reflejo Del Problema Diario Del Transporte
Para muchos usuarios, la pelea de choferes es solo una muestra más de los problemas estructurales del transporte público. En redes sociales, varios internautas compartieron experiencias relacionadas con unidades en mal estado, conducción imprudente y actitudes agresivas por parte de operadores.
Algunos comentarios señalaron que los choferes suelen sentirse intocables y que cualquier reclamo por parte de los pasajeros puede terminar en confrontación. Esta percepción ha alimentado el descontento y la sensación de inseguridad entre quienes dependen del transporte público todos los días.
Mientras la investigación sigue su curso, el video continúa circulando y funcionando como recordatorio de una realidad que muchos consideran normalizada. El caso abrió nuevamente el debate sobre la necesidad de mayor supervisión, capacitación y sanciones efectivas para garantizar traslados seguros en la Ciudad de México.
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