Los delitos ambientales alcanzaron niveles históricos en Nuevo León durante 2025. En solo once meses se abrieron 303 carpetas de investigación por afectaciones al medio ambiente. La cifra contrasta con los cuatro años previos, cuando apenas se registraron 101 casos. El repunte concentra el 75 por ciento del total histórico y expone una crisis ambiental que avanza sin contención clara.

Delitos Ambientales Marcan Un Año Atípico En Nuevo León
El comportamiento de los delitos ambientales en 2025 rompió cualquier referencia previa en Nuevo León. Desde que estas conductas comenzaron a contabilizarse en la incidencia delictiva estatal, nunca se había observado un incremento tan acelerado en un solo año.
Entre 2021 y 2024, los registros oficiales sumaron apenas 101 carpetas de investigación. Sin embargo, solo en 2025 la cifra llegó a 303 casos en once meses. Esto elevó el acumulado histórico a 404 delitos ambientales.
El crecimiento no fue gradual. Por el contrario, mostró picos abruptos que superaron, en un solo mes, los totales anuales de años completos anteriores.
Delitos Ambientales En Marzo Superaron Años Completos
Uno de los datos más llamativos de los delitos ambientales en 2025 ocurrió en marzo. Durante ese mes se reportaron 57 casos, una cantidad que por sí sola superó los totales anuales de 2021, 2022, 2023 y 2024.
La cifra refleja un deterioro acelerado en la protección del medio ambiente. Además, evidencia la falta de medidas preventivas efectivas para contener este tipo de conductas.
El aumento en marzo marcó un punto de quiebre. A partir de ese momento, la incidencia se mantuvo elevada durante el resto del año.
Incidencia De Delitos Ambientales Durante Mandato De Samuel García
Para dimensionar el crecimiento, basta revisar los primeros registros de delitos ambientales en Nuevo León. En 2021 solo se documentaron dos casos, el primero de ellos en junio de ese año.
En 2022 se contabilizaron 13 delitos. Posteriormente, en 2023 la cifra subió a 49 casos. En 2024, aunque hubo una ligera disminución, se registraron 37 carpetas de investigación.
Estos cuatro años sumaron 101 delitos ambientales. Esa cantidad quedó rebasada casi tres veces en solo once meses de 2025.
Se Mantuvo La Tendencia Alta Todo El 2025
El comportamiento mensual de los delitos ambientales en 2025 muestra que el problema no se limitó a un periodo aislado. Por el contrario, la incidencia se mantuvo elevada durante gran parte del año.
Enero registró nueve delitos ambientales. En febrero la cifra subió a 22. En marzo ocurrió el salto más abrupto, con 57 casos. Aunque en abril hubo una ligera reducción a 31 delitos, mayo bajó a seis y junio cerró con nueve. Sin embargo, esta disminución fue temporal.
A partir de julio, los delitos ambientales retomaron una tendencia al alza. Todos los meses del segundo semestre registraron 30 casos o más. Julio cerró con 36 delitos. Agosto reportó 30. En septiembre la cifra volvió a subir a 36. Octubre sumó 33 y noviembre concluyó con 34 carpetas de investigación.
Este comportamiento sostenido refleja una falta de control institucional. Además, sugiere una respuesta insuficiente por parte del gobierno naranja ante un problema que se agravó con el paso de los meses.
Delitos Ambientales Y La Falta De Contención Estatal
El repunte de los delitos ambientales ocurre en un contexto donde la política ambiental estatal enfrenta constantes cuestionamientos. La ausencia de resultados visibles en materia de prevención y vigilancia ha sido señalada por diversos sectores.
Mientras las cifras crecen, no se observan acciones contundentes que expliquen un cambio en la tendencia. La acumulación de casos sugiere omisiones en la aplicación de la ley ambiental.
Este escenario se presenta bajo la administración del gobernador Samuel García, periodo en el que los delitos ambientales alcanzaron su punto más alto desde que se tiene registro.
Impacto De Los Delitos Ambientales En El Entorno Local
El aumento de los delitos ambientales tiene consecuencias directas en la calidad de vida. Las afectaciones al aire, suelo y agua generan riesgos para la salud y el equilibrio ecológico.
Además, la percepción de impunidad puede incentivar nuevas conductas ilegales. Sin sanciones efectivas, el daño ambiental tiende a repetirse y ampliarse.
La concentración del 75 por ciento de los casos en un solo año refuerza la idea de que el problema no ha sido atendido con la urgencia requerida.
Delitos Ambientales Alcanzan 404 Casos En Total Con Samuel
Con los registros de 2025, los delitos ambientales acumulados en Nuevo León llegaron a 404 casos desde su incorporación a la estadística estatal. Esta cifra marca un antes y un después en la incidencia ambiental.
El contraste con los años previos es contundente. En cuatro años se documentaron poco más de cien casos. En menos de un año, la cifra se triplicó.
El comportamiento estadístico deja en evidencia una crisis ambiental que avanza. También abre el debate sobre la eficacia de las estrategias estatales para proteger el medio ambiente.
Delitos Ambientales Como Síntoma De Negligencia Estatal
El crecimiento de los delitos ambientales no ocurre de manera aislada. Se vincula con una percepción de negligencia estatal en materia de vigilancia, prevención y sanción.
La falta de resultados visibles genera dudas sobre la prioridad que se da al cuidado del medio ambiente. Mientras tanto, las cifras siguen acumulándose mes con mes.
De mantenerse esta tendencia, Nuevo León podría enfrentar un deterioro ambiental más profundo, con impactos a largo plazo difíciles de revertir.
Array










